En Colombia, cuando pedimos “un tintico” después del almuerzo, esperamos que nos traigan una pequeña taza de café negro.
En un paseo familiar de tÃpico domingo, entramos a almorzar a un restaurante maravilloso, en donde pedimos el tÃpico tintico. Y nos sirvieron “diez tintos en uno”, como dijo mi amigo Juan David. Una taza INMENSA.

Dar más no necesariamente es mejor. En este caso, más de la medida normal de café no tiene ningún valor agregado percibido.
Mi conclusión: si vamos a exceder las expectativas de nuestros clientes, más nos vale hacerlo en algo que agregue valor real.
De resto, es perder tiempo y plata.

